Me considero una persona pacífica, siento aprecio por los animales y me repugna presenciar su martirio (incluso dentro del coso taurino). Estoy en desacuerdo con todas las fiestas patronales (como la de los dardos o cuernos de fuego) en las que sin motivo aparente se atenta contra los toros, pero con la fiesta nacional española es distinto por la naturaleza de los toros de lidia y por el arte que en ella radica. El diestro español Enrique Ponce asegura que la tauromaquia no necesita defensa, porque el arte se defiende por sí solo. Sin embargo, yo trato de justificarla de un modo más global.
No pretendo forzar a nadie a ir a los toros, pero en un mundo en el que los humanos dominan a los animales y atentan bárbaramente contra ellos al punto de conducirlos muchas veces a peligro de extinción, infringiéndoles mayor dolor que el que recibe un toro bravo y en un escenario distinto al que su condición solicita; seguiré apoyando a las corridas de toros por lo bellas y emocionantes que suelen ser y por garantizar la existencia de una especie excepcional.
Según Vicente Barrera decir que el arte del toreo es una vil tortura es como ir a un museo y frente a un cuadro de Picasso, asegurar que eso lo puede pintar tu hijo. Sánchez Dragó afirma que cuando un experto en física nuclear discute con un lego cualquiera, el lego lleva todas las de ganar. Si bien hay antitaurinos muy respetuosos (aunque no sean el común denominador), no conozco a ninguno que tenga idea de lo que es la fiesta brava, si tuvieran idea probablemente no hablarían de tortura y de salvajada; sin embargo, cualquier persona medianamente inteligente, con dos dedos y medio de frente y relativamente pensante; puede llegar fácilmente a la conclusión de que hay algo en las corridas, aparte de sangre y muerte, que es capaz de embelesar, conmover y apasionar a los aficionados a los toros y a cualquiera que esté dispuesto a observarlas a través de los cristales adecuados.
Reflexionando sobre las preguntas que plantearé a continuación, tal vez resulte más obvia la afirmación anterior. Asimismo, responderlas permitiría sopesar mejor si merece o no merece, la fiesta brava, tener una legislación en contra; y por qué no, fabular acerca de qué opinaría un toro de lidia al respecto.
Naturaleza del toro…
¿Han estudiado las leyes de la oferta y la demanda? ¿Saben qué ocurriría con los toros de lidia si las corridas de toros dejasen de existir?
¿Cuáles serían las consecuencias ecológicas de dejar de criar toros bravos en las miles de hectáreas de dehesas en las que son criados?
¿Por qué la naturaleza del toro de lidia es embestir? ¿Cuál es el animal (aquel que se extinguió aproximadamente en 1930) del que desciende? ¿Sirve para otra cosa que no sea la lidia?
¿Dignifica más su condición de toro bravo el morir peleando, de acuerdo su esencia de ser agresivo o morir en un matadero?
¿Es posible indultar a un toro (como premio a su casta y a su nobleza) en el matadero al igual que en una plaza de toros?
¿Cuántos animales criados por el hombre viven en mejores condiciones y gozan de mayores privilegios que los toros bravos, desde que nacen hasta que llegan a la plaza? ¿Cuánto cuesta criar a un toro bravo?
¿Han visto morir alguna vez a un toro en un matadero? ¿Tienen idea del dolor y del estrés que padece? ¿Se animarían a pronosticar dónde sufre más?
¿Por qué se dice que el toro de lidia es distinto al resto de animales endocrinológicamente hablando? ¿Por qué libera betaendorfinas durante la lidia? ¿Durante la lidia disfruta o adolece?
¿Por qué un toro de casta sigue luchando con el caballo luego del primer puyazo e insiste constantemente en lugar de retirarse si de verdad siente dolor?
***
Sobre las mentiras de los días y horas previas a la corrida…
¿Por qué existe un reglamento que regula cómo se debe proceder con los toros antes y durante la lidia? ¿Por qué ese reglamento exige que la empresa se responsabilice por aquellos que lleguen a la plaza con defectos físicos, estando obligada a cambiarlos? ¿Acaso quieren devolverlos todos a los corrales? ¿Qué clase de espectáculo podría presenciarse con un toro que entre al ruedo maltratado? ¿Por qué está prohibido que sus defensas sean despuntadas? ¿Cómo se esperaría de él buena presencia y juego si fuese previamente torturado?
¿Cómo la lidia se basaría en la visión del toro, si le esparcieran vaselina en los ojos para que no vea bien? ¿Qué pase se le podría hacer a un toro ciego? ¿Hay algo peor que le pueda pasar a un torero que enfrentarse a un toro ciego?
Dicen también que se les echa tiner en las patas para que rasguen la arena y parezcan bravos. ¿Tienen idea de cuáles son las características de un toro mansurrón?
Si fuera cierto que se les coloca no sé qué cosas en la nariz para dificultarles la respiración, ¿Por qué la mayoría de toros llegan al último tercio con la boca cerrada? ¿Respiran por las astas?
***
De la actual jerarquía humano-animal…Albert Boadella se cuestiona con qué moral los antitaurinos (Cataluña declarada ciudad antitaurina) se espantan con “tan cruel tradición” y no tienen reparo en atragantarse las deliciosas butifarras catalanas (averígüese la tortura de los cerdos). Y Mario Vargas Llosa suelta la siguiente pregunta: ¿Es más grave en términos morales la violencia que puede derivar de razones estéticas y artísticas que la que dimana del placer ventral?
¿Hay que abolir las corridas de toros antes que los viles atropellos contra los animales, que se cometen con cualquier propósito distinto a la supervivencia (en el sentido más estricto)? ¿Será que es más fácil acusar lo que se desconoce que lo que se disfruta?
¿Los animales tienen sus propios intereses y a los humanos no les compete intervenir en ellos? ¿Sería factible otorgarles los mismos derechos? ¿Sería posible exigirles los mismos deberes? ¿Dos y dos siguen siendo cuatro?
***
Sobre el argumento de que los toreros son “pobre gente” y exponen su vida injustamente por necesidad. Y sobre el argumento de que la muerte no debe formar parte de un espectáculo…
¿Con qué derecho pueden juzgar la profesión por la que opta una persona haciendo ejercicio de su libertad? ¿Por qué no se preocupan también de los trapecistas, los boxeadores, los corredores de fórmula 1, los repartidores de pizza, etc? ¿No son los matadores de toros los que pregonan acerca de la inigualable sensación de pegar un par de muletazos? ¿O no sabían que muchos de ellos ganan tal vez más de 150 000 euros por tarde?
¿Cuántos antitaurinos ganan más que los que ellos llaman “esa pobre gente”?
Por otro lado, hay de los que creen que el sufrimiento del toro no es lo peor, incluso están de acuerdo en que los toros probablemente padecen más en los mataderos que en las plazas de toros. No obstante, consideran que es inadmisible que en una sociedad del siglo XXI, forme parte de un espectáculo presenciar la muerte de un animal, lo cual contribuye a embrutecerla y denigrarla. ¿En ese caso no habría que prohibir el rodaje de películas en las que ocurran actos de violencia, muertes, guerras, sufrimiento, dolor, depredación, etcétera? ¿No sirven de justificación el arte, la moral, la divulgación de hechos históricos y tradiciones; tanto para presenciar corridas de toros como películas injuriosas?
***
Una minúscula deducción lógica y algo de estadística...
¿Resulta verosímil que alguien esté dispuesto a pagar 300 euros sólo por ver “morir a un animal desangrado”? ¿No sería más lógico, al menos más práctico y económico atrapar a un gato o perro callejero y reventarlo a pedradas o palazos hasta matarlo? ¿O quizá algo más de atractiva debe tener una corrida de toros?
Si los aficionados son tan sádicos y despiadados que gozan más a mayor tortura ¿por qué abuchean a un torero cuando falla con la espada a la hora de matar, a los malos picadores y a los puntilleros poco certeros?
¿Por qué la molestia generalizada cuando el toro adolece más de lo que debería? ¿Por qué si el torero no consigue matarlo luego de los 3 avisos, es devuelto a los corrales?
¿De las decenas de millones de personas que pasan al año por las plazas de toros de España, Francia, Portugal, México, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela; son todos unos salvajes, crueles, despiadados, sádicos, enfermos, antisociales, sadomasoquistas, insensibles, bárbaros y sufren de trastornos psicopatológicos?
¿De todos ellos, cuántos son inteligentes y cultos? ¿Cuántos genios aman las corridas de toros? ¿Cuántos artistas se han inspirado en la fiesta y qué tan disminuida quedaría su obra sin ella? ¿Cuántos poemas, canciones, obras teatrales, óperas, pinturas, esculturas, litografías, novelas, películas de cine y danzas se han basado en la tauromaquia? ¿Cuántas terminologías taurinas se pronuncian día a día en conversaciones coloquiales? ¿Por qué se dice que en una tarde de toros se conjugan todas las bellas artes?
***
De la flexibilidad del término “arte”…
¿Por qué hasta en la RAE se asocia a la tauromaquia con arte y cultura? ¿Por qué la técnica que se usa para dicho arte es evolutiva? ¿En qué se diferencia el toreo actual de los alanceos de los reyes del siglo XVI? Al igual que en las demás artes, ¿por qué es tan importante la técnica en el toreo? ¿Puede cuajar muchos toros un torero que carezca de una técnica depurada? ¿En cuántos otros espectáculos artísticos todo lo que ocurre es improvisado y real? ¿Por qué una faena no puede ser repetida ni preconcebida?
¿Por qué Hemingway, Goya, Picasso, Bizet, Benlliure, botero, Roberto domingo, Miguel Barceló; Rafael Alberti, Joaquín Sabina, Albert Boadella, Bergamín, José María Pemán, Pablo Neruda, Rafael Duyos, Blasco Ibáñez, Mario Vargas Llosa, Manuel Machado, Ortega y Gasset, Gerargo Diego, Pancho Flores y un largo etcétera?
***
De la libertad…¿Deben ser las ciudades centros de tolerancia donde convivan gentes de diversas tendencias, creencias, valores e ideas? ¿O es preferible que una única ideología e idiosincrasia las uniformice y homogenice? ¿Las leyes pretenden adecuarse a los gustos, tradiciones y costumbres de las personas a las que vigilan y por las que velan o su imposición arbitraria es lo más adecuado? Los antitaurinos pretenden que los aficionados a los toros dejen de asistir a las plazas. ¿Pero Acaso éstos les exigen a aquellos que asistan?
***
Finalmente, para todos los que van a las plazas de toros a insultar, a demostrar su intolerancia y qué no tienen otra cosa mejor de que preocuparse: VAYAN A SU DICCIONARIO Y A VER SI AVERIGUAN QUE “ASESINO” SE DICE DE LA PERSONA QUE MATAN PERSONAS, NO DE LA PERSONA QUE MATA ANIMALES.
Olé.
Carlos Miranda Passalacqua.